martes, 23 de agosto de 2011

Los muelles

Las madres deberían parir y ser abandonadas 
                                            [por sus hijos. 
Las familias deberían ser proscritas. 
Prohibidos los muelles,  
las marionetas, prohibidas. 

Prohibido el malestar, el reproche, 
la pregunta qué tal de las vecinas. 
Prohibido amamantar, 
el matrimonio y su frustración umbilical. 
Los hijos para algo, 
el amor para algo, 
el trabajo para algo. 
Prohibida la duda  de raíz, 
el agrado por encargo,  
el monedero y el futuro.
El destino con traje de chaqueta,
la ropa que encoge y que destiñe, 
la lavadora y todo lo limpio. 
Prohibida la búsqueda de techo insuficiente, 
la mesa torcida y el plato vacío, 
la última moda y la apariencia. 
Prohibido planear mientras se escucha, 
la máquina frente al trabajo, 
el trabajo frente a la vida. 

Prohibido creer que no merecemos la supervivencia. 
Pagar por hambre, 
por tener que alimentarse. 

Pido permiso a la más alta instancia que conozco, 
ausente y olvidada por el peso de los otros. 
Me pido permiso 
para vivir. 

domingo, 21 de agosto de 2011

sábado, 20 de agosto de 2011

Responsable

Soy responsable de mis lágrimas
y de la pérdida de cordura gota a gota, 
como una pérdida de sangre, 
de ser, de entenderse. 
Soy responsable de mi soledad 
en medio de la fiesta, 
de la mueca que parece risa, 
y de necesitar. 
Soy responsable de la espera y el desprecio, 
de lo que existe y de lo que invento. 
Arrastro el peso de mis palabras, 
como arrastran mis ojos 
este mar salado de duda y desconcierto. 
Porque no entiendo por qué mi naturaleza es triste
y la paz una conquista, 
cuando mi corazón ama y confía en las cosas 
y no busca tristeza en las esquinas. 
Me pregunto por qué mi cuerpo 
acumula dolor y lo escupe a veces. 
Contra toda lógica lo observo y trato de hacer, 
construir torres 
que vigilen la amenaza del mar que estoy llorando. 
Porque yo quiero reír, 
quiero no temer a ese romper de la conciencia
que arrebata la calma de mis horas
y me enfrenta.

viernes, 19 de agosto de 2011

Lo directo

Te hiciste con un plato a rayas y un pijama de desnudez
y ahora me interesa más la sopa que las noticias.
Crecí llorando las alfombras del decorado más mundano,
en el que lo que pareces ser esconde un yo por todas partes.
He nacido para cargar con el castillo de ambición de mis ancestros.
Yo que soy sólo árbol y cabaña,
desgarro vestidos,
quedando así,
princesa deshojada.
Pido  a cada hombre que estire de mi pelo
para poder salir de esta torre.
Hago nudos con las sábanas de noches sin dormir,
con las entrañas de lo incómodo,
para poder salir de esta cárcel.
Y sé que el futuro es una palabra arbitraria,
como todas.
Tenemos la máquina de los mil instantes,
sin revelado ni espera;
la máquina de no mirar ahora.
Filtro que nos distancia de las cosas. 
Encadenamos la espera de un después,
como si lo inmediato no sirviera.
Soy una simple mujer en una simple ventana,
y mi único poder, mi única riqueza,
es una mirada directa
y una fuente de palabras para contarlo.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Si fuera yo / Αν ήταν εγώ (versión en griego)

Ο έρωτας που εκθέτω είναι γεμάτος με λέξεις αν ήταν. 
Αν ήταν ένα παγώνι, θα ήταν ανοιχτά φτερά. 
Αν ήταν ένα δένδρο, τα κλαδιά μου.
Αν ήταν μια τριανταφυλλιά θα έδινε  λουλούδια σαν χάδια. 
Αν ήταν γάτα...
Αν ήταν φρούτα στα κεράσια, χαρά.
Αν ήταν πόλεμος, θα αγωνιζόμουν με μαχαίρι στο στόμα
για να κατακτήσω το τελευταίο  κομμάτι δέρματος, 
το πιο κρυμμένο, 
το τελευταίο κομμάτι στομαχιού, 
για να σου το γεμίσω με κάμπιες
και να σε αφήσω να διαλέξεις το χρώμα από τις πεταλόυδες,
και να σε αφήσω να περιμένεις τη  γέννηση των φτερών τους. 
Αν ήταν εγώ, θα ήταν εμείς. 

martes, 9 de agosto de 2011

Si fuera yo


El amor que expongo está lleno de palabras que si fueran.  
Si fuera un pavo, serían plumas abiertas. 




Si fuera un árbol, mis ramas.
Si fuera un rosal daría flores como caricias, 
Si fuera gato...
Si fuera fruta en sus cerezas, alegría. 
Si fuera guerra, lucharía cuchillo en boca
para conquistar el último trozo de piel, 
el más escondido, 
el último trozo de estómago, 
para llenártelo de orugas 
y dejarte elegir el color de las mariposas, 
y  dejarte esperar el nacimiento de sus alas. 
Si fuera yo, sería nosotros. 

Te quiero es un eufemismo.

jueves, 4 de agosto de 2011

No es locura porque no quiero dejarla ser

Tanto a estar en otro lugar distinto al que me plantea el espacio,
tanto a mirar pared y techo por el encierro que me impongo,
he aprendido. 
Y revuelvo el pelo, 
coleta uniforme, 
faena sin oreja ni pañuelo. 
Y revuelvo árboles, 
adelanto páginas,  
quedándome en la máquina de sujetar pies. 
A mirar, he aprendido, 
a leer a vuelo raso
horizontes pautados en cuadernos, 
a fingir ocupaciones, rellenar agendas, 
responder preguntas para cuándo. 
He aprendido a pensar en la otra mano de la partitura. 
Porque yo no he escrito esta música que se me impone.
Y no entiendo de ritmos y no pretendo nada más 
que librarme de la culpa de no llegar a ser 
lo que puede contarse hablando. 
Nadar un día y otro día, en la deriva de esta cabeza,
preguntándome en qué piensa la gente libre de sí misma. 

Idea de príncipe azul, 1987

Es una foto del dibujo, el original es al revés. 

miércoles, 3 de agosto de 2011

(Por fin) Alicia

Y si quieren que corran los conejos.
Y si quieren que nos griten las reinas, 
nos fumen los intentos
y se quieran otros a sí mismos. 
Alicia. 
A diario soy Alicia;
cuando alegre miro al cielo, 
cuando al suelo piso el pie que amo.
Soy Alicia en lo espeso, la sonrisa y las envidias
de dos o tres mujeres 
que siempre serán sólo otras. 
Soy Alicia transparente, trepadora y mañanera, 
madrugada en tus mañanas. 
La gemela en la galleta: Alicia, 
en el bosque de los restos de nuestras melancolías,  
en el mar de lo llorado y las montañas que frenaron saltos. 
He crecido para ser la niña de tus pozos. 
Soy Alicia en la distancia y en el ojo cíclope. 
Alicia desgarrada, Alicia enamorada. 

Do it yourself.

martes, 2 de agosto de 2011

Península

Es distinta esta ausencia
de la soledad. 
El vacío del espacio es distinto
de la soledad. 
Acompañada sin ti en el calor que desprendes,
despejo ecuaciones de distancia.
Aire espeso el que abre el mar que tú caminas.
La piedra caliente retiene ya horas y abrazos. 
Verano lluvia, verano asfalto. 
Cambiamos el clima, kilómetro y ventana, 
atravesamos el ruido de lo ya dicho, 
como Charlton Heston, 
tabla en mano, plancha en otra. 
Podemos reconquistar a paso rápido 
dos o tres penínsulas, 
recorrer la red imbatible 
que trazan 
nuestras manos frágiles, 
contar los lunes sin tu mirada,
las líneas tachadas en las paredes de las cárceles, 
adelantar relojes y calendarios, 
y ganarán aún los miércoles que nos quedan. 

Construçao, ¿canción o poema?




Amó aquella vez como si fuese última,
besó a su mujer como si fuese última,
y a cada hijo suyo cual si fuese el único,
y atravesó la calle con su paso tímido.
Subió a la construcción como si fuese máquina,
alzó en el balcón cuatro paredes sólidas,
ladrillo con ladrillo en un diseño mágico,
sus ojos embotados de cemento y lágrima.
Sentóse a descansar como si fuese sábado,
comió su pobre arroz como si fuese un príncipe,
bebió y sollozó como si fuese un náufrago,
danzó y se rió como si oyese música
y tropezó en el cielo con su paso alcohólico.
Y flotó por el aire cual si fuese un pájaro,
y terminó en el suelo como un bulto fláccido,
y agonizó en el medio del paseo público.
Murió a contramano entorpeciendo el tránsito.

Amó aquella vez como si fuese el último,
besó a su mujer como si fuese única,
y a cada hijo suyo cual si fuese el pródigo,
y atravesó la calle con su paso alcohólico.
Subió a la construcción como si fuese sólida,
alzó en el balcón cuatro paredes mágicas,
ladrillo con ladrillo en un diseño lógico,
sus ojos embotados de cemento y tránsito.
Sentóse a descansar como si fuese un príncipe,
comió su pobre arroz como si fuese el máximo,
bebió y sollozó como si fuese máquina,
danzó y se rió como si fuese el próximo
y tropezó en el cielo cual si oyese música.
Y flotó por el aire cual si fuese sábado,
y terminó en el suelo como un bulto tímido,
agonizó en el medio del paseo náufrago.
Murió a contramano entorpeciendo el público.

Amó aquella vez como si fuese máquina,
besó a su mujer como si fuese lógico,
alzó en el balcón cuatro paredes fláccidas,
Sentóse a descansar como si fuese un pájaro,
Y flotó en el aire cual si fuese un príncipe,
Y terminó en el suelo como un bulto alcohólico.
Murió a contramano entorpeciendo el sábado.