jueves, 16 de junio de 2011
Sin el permiso del autor
Aún no te has tomado la molestia de leerme.
Me has oído recitar, como a otros, por los bares,
pero no me has entendido de verdad, porque al mirarme
siempre hay un porcentaje que se pierde
por observar los labios, los dientes, las orejas;
porque aún no te has tomado la molestia de leerme.
Y yo no soy mis labios
y yo no soy mis dientes
y no soy mis orejas
y ni siquiera soy mis ojos.
Porque habito detrás de unas pupilas, como todos,
y desde allí organizo mis ideas y mis melancolías
y desde allí construyo a veces torres y a veces parapetos
y desde allí observo tus verbos asombrosos.
Y para estar tú detrás de mis pupilas
tengo que estar primero yo detrás de tus pupilas
porque me mires tan fijamente que me leas
para que veas que, en el fondo, la tuya y la mía
son dos almas gemelas, no como todas, yo ya lo sé
porque ya yo me he tomado la molestia de leerte.
Pablo Cortina.
sábado, 4 de junio de 2011
Contar con los dedos
miércoles, 1 de junio de 2011
martes, 31 de mayo de 2011
Dejar nacer al hijo
No les nacen los bebés a las mujeres de mi tiempo.
No les nacen por el peso inerte de sus profesiones.
No les nacen por ser hombres y llevar traje
y jornada de 16 horas.
No les nacen porque escuchan que ahora no,
y respetan células.
El vientre sabe el límite de juventud,
el precio del metro de cuna.
No habrá hogar y tiempo.
Les crecerá el exceso,
el juego con extraños,
vestirán deprisa, crecerán deprisa,
impondrán su acento solitario y malcriado.
Niños de pantalla y tardes de abandono,
no nazcáis.
Os perderéis la madre que acunaba aguas
y prometía naturaleza.
Os espera el hormigón,
muro de carga interurbano,
inocentes derramados
por un disparo limpio y diplomático.
La pizarra manipulada,
el amante suicida y drogadicto,
y el hijo, otra vez.
Os espera decidir,
si dejáis nacer al hijo,
para llenar vuestros fracasos.
El invierno pide almohada
Algo se pudre cada vez que el amor,
cada vez que el hueco del vacío
lo llena un cuerpo,
y otro cuerpo.
La conquista es no necesitar.
Que lo inmenso sea un regalo,
nos sumemos, nos ganemos.
¿Cómo funciona la máquina de llenar?
Tanto tiempo engrasando ausencias,
otras,
y mi propia desaparición en tres esquinas,
pidiendo coordenadas de músculo,
coordenadas de un pie y otro pie.
Dicen que eso es andar:
avanzar el antes,
avanzar el fuiste,
el peso y tiritas dos
en cada beso.
Nos hacemos lazos
para atar tu libertad a la mía,
voluntarias de lo efímero.
Nos hacemos piscina de verano,
brasero en las edades.
El invierno pide almohada,
vendarse las últimas heridas de arma blanca,
y escribir un plan.
Éste:
Llenaremos los días largos,
borraremos demasiado tarde
ese ritual de lo incómodo,
borraremos el sol para fingir la noche,
partiremos lunas en partes de naranja,
llenaremos el plato de palabras comestibles.
buscaremos estar y allí nos quedaremos.
lunes, 30 de mayo de 2011
Historia de la humanidad
de súbdito a ciudadano,
de ciudadano a cliente (Ajo).
Pertenecer
Coletazos
domingo, 29 de mayo de 2011
sábado, 28 de mayo de 2011
viernes, 27 de mayo de 2011
:) / :(
jueves, 26 de mayo de 2011
lunes, 23 de mayo de 2011
Lo correcto
del tiempo sin producto,
la inútil de mi tiempo.
Decepcioné a los padres de mi infancia,
a los novios de mi adolescencia,
a los maridos de esa edad incrédula y envejecida.
Defraudé a hacienda y a mi destino.
Fui todo lo que llena el espacio y vacía las carteras.
Estudié las etiquetas de las cajas de galletas,
y creé mi propia bomba enamorada,
con productos tóxicos, inflamables, irrecuperables,
para explotar el pueblo que no encontré en tu mapa.
Rechacé placer insulso por vicio contorsionista.
Pateé a los niños gritones de parques y restaurantes.
Maté a las familias sonrientes en chalé de vacaciones.
Desperté de la siesta a las vecinas chismosas
y a sus perros con cara pánfila.
Levanté teorías impenetrables
e hice descender a analfabetos poderosos.
Supe inventar religiones que arruinaron almas
para crear ejércitos de borregos.
Me alimenté del mundo
y pasé hambre de cena y desayuno.
Adelgacé el peso de los hombres,
de la historia y sus mendigos.
Comí pan para pedir pan con la boca llena.
Vacié basuras y mezclé todo lo reciclable.
Insulté a los justos porque eran feos,
y veneré la estupidez con Rayban y corbata.
Bebí coca-cola sin gas, sin azúcar, sin coca-cola.
Me alimenté de todo lo sin y light hasta desaparecer
y poder fingirme en lo que se esperaba de mí.
Todos somos made in China
llantas de obsesión en los armarios,
puertas correderas,
coordenadas de reunión,
perchas y jerseys planteando su destino.
Todo objeto es tan persona como tú,
porque nace de lo inmóvil,
hasta que aprende a lavarse
sin pensar en etiquetas.
Todos somos made in China
con abuela y pueblo deshonrado
del saludo a los vecinos.
Descrédito del huerto,
expansión de gominola.
Y me toca cabrearme
por el culto al papel en blanco
que informa en los kioskos.
Y me toca cabrearme
por mi falta de voz
en el grito sin volúmen.
Y me toca seguir
expandiendo lo pequeño
de mi rutina huesuda y raquítica
hasta que roce la de otros,
y se creza mágica,
de castillo y habichuela.
Otra vez Angélica.
Victorias de ascensor
Lo sabe un señor economista.
Ella hace otro mundo en otro hueco habitado,
desconfía de la desgana territorial
y el éxito de público.
Ganadores de las pérdidas de otros,
eso no es victoria.
Es un ciego y otro ciego
llenando calles de huellas de cemento,
piso y cruzo,
¿Por qué me llevas en el baile
si eres sordo de música?
¿Por qué el ansia de calle
en tu ceguera concéntrica?
Repartes sangre a las mujeres.
Las mujeres que sabemos de abril y de la sangre,
mayo, junio y luna de 28 tardes,
del dolor,
el hijo perdido por la sangre,
el distrito, la pancarta,
saludo imberbe,
derrota de fuente.
Has ganado un metro de despacho,
bandera por detrás.
Has ganado unas tijeras para inaugurar
colecciones de despropósitos,
un manual de protocolo
y vida larga a hablar sin estar diciendo
lo urgente necesario.
Has ganado el sillón de nuestro desprecio.
Y sé que sabes
de la derrota humana
que supone la falta de verdad en tu sonrisa.
miércoles, 18 de mayo de 2011
Democratizar el ánimo
No tengo frases que empiecen sin derrota.
No tengo lugar porque soy nada sin el todo.
El todo de los hombres entre los hombres.
Fuerza humana acorazada,
fuerza incrédula.
Quiero que ahora sí
se dé la unión desarraigada.
Nos han quitado tanto de lo que no tenemos
que perder se ha borrado.
La tecla de perder se ha borrado de tocarla.
Andarán escondidos quienes creyeron
que engañar el ánimo podía democratizarse.
Pero les encontraremos.
Les encontraremos en los pasillos de ida y vuelta,
en las pancartas tras sus propias imágenes.
Aplastaremos su tránsito con motivos.
Es urgente hacer.
No perder minuto en destrozarlos.
Simplemente escribir encima
la verdad visible sobre el exceso de blanco.
domingo, 15 de mayo de 2011
...
Entonces respiro.
Respiro las calles,
y la cuesta arriba de la máquina de horas,
de la máquina de intentos.
Recojo el suelo y lo convierto en tierra.
Pies sobre gris, no.
Pies sobre piedra, sobre hoja, andar y charco.
No quiero luces que digan cruza.
No quiero atmósfera y cielos que no encuentran estrellas,
ni el negro de la noche.
No quiero pájaros que cantan en vivienda
y niños que no nacen por falta de jaula.
No quiero el ascensor con botón y cremallera.
No quiero polvo argumentado.
No quiero realidad que pregunte para qué soy.
No quiero el instante rápido de lo público,
el esconder de la batalla.
No quiero que saber leer nos obligue a leer.
No quiero más exceso de lo escrito.
Que exista el aire, el pez,
la palabra cruda que estalla en la punta de las lenguas,
que rompe el contar, el inventario.
No quiero más, quiero menos.
Que exista uno. Que existas tú.
lunes, 9 de mayo de 2011
El tiempo lo cura todo, cuando él quiere
Resistencia al objeto, carta, foto, libro.
Resistencia a la cabeza,
invocar inoportuno,
Resistencia a un olor,
al dolor de ser ninguno.
Resistencia al vuelco, corazón, al vuelco,
a todo retroceso, resistencia.
Al abrazo a medio lecho,
desayuno y yo me cuido.
Resistencia a la promesa,
al reloj, a la caricia,
al amor de dependencia,
¡resistencia, resistencia!
domingo, 8 de mayo de 2011
...
franjas de dolor iluminado
o luciérnagas de ternura.
Animales todos de cáscara dura
como el hombre al que me acerco,
me alejo, me encuentro.
Es así la espuma, que arruga las yemas de los dedos.
Es así el grito de placer trasladado por agujeros.
No hay cueva entre nosotros, sino espacios abiertos.
He corrido hacia tu alfombra huyendo de otros cuerpos.
Tienes el vino que me gusta, la cena que me gusta, la música,
espacio en el aire para marcar los ritmos
donde tus manos recogen lugares,
expanden lugares.
Temblar hasta tirar la casa en el teatro,
reír el repertorio,
y jugar a ser lo que en verdad somos.
Cuando me tocas no es amor,
no es ancla,
es un sexo tan puro y hábil,
que me río yo y tú de los enamorados,
recogidos en la fuerza regular, camisa inerte,
portal y despedida.
Dedicarte dos o tres instantes
y quedarme mi vida para mí.
Regalarte tu vida para ti.
Contar con las estancias, desmoronando lo predecible.
Allí donde tus órdenes son deseos.
Esta noche no
Esta noche tú no, aquí no.
Pandora no es consciente
de su caja frágil repleta de noes.
Lo que se encuentra es estático al abrir
los vientos de puerta cerrada.
Está diciendo a gritos su desencanto.
No sabe que estoy más lejos de mí que de él.
Ajena a este cuerpo
al que lo único que debo es evitar polvos cordiales,
lo único que debo es romper la reverencia
de lo que toca porque es aquí,
donde está la cama, el cuerpo desnudo, la mano extendida.
Consulto el malestar, tendido en la cuerda
que seca la saliva de los besos,
la queja impaciente en los pasillos públicos.
Despides mi sonrisa con tu sonrisa
y muerdes los dientes
donde otros que no veo pueden verte.
jueves, 5 de mayo de 2011
...
voy a decirte que...
voy a decirte que se me rompen los botes de conserva
un golpe y abrir y callar.
Como esas mujeres con escolta,
cara morada a sol y canto,
a cal y estómago picado.
No es que no sepan decir,
las frases las terminan otros,
delantal y manos al cuello
escaleras abajo,
rata para comer,
y qué fue de Baby Jane arrastrando tu silla de ruedas,
mandato y sistema educativo.
Una pistola de agua
puede matarte de sed,
el amor puede matarte de hambre,
fundirte en sal y lágrima,
forzarte a perder la última silla del juego.
Sentarnos en el aire como si hubiera banco,
merendar en calles peatonales.
Tres perros ridículos pasean a sus dueños,
cara pintada,
billete verde, mantel y mus.
Las monedas crean desconcierto.
Tú vales un mundo redondo, luna por detrás.
Y si tu mano abarca mis tetas
podremos salvar la proporción áurea del dolor que olvidan.
miércoles, 4 de mayo de 2011
Lorca tuvo que ser peluquero
Saltar las páginas,
porque andar de puntillas
es lo que me necesita el pie,
y el cuerpo,
las escamas, el dragón, el pez,
el manejo del cuchillo de los malos
que no son los indios de larga cabellera.
Lo monótono del cabalgar en tu desierto.
Invento hombres, oasis de mis nervios,
musas de sexo alargado.
Hago panes de plastilina,
coso negro sobre blanco
para ver bocas cerradas.
Casarnos hoy en zapatillas,
no ser marido de nadie en los espejos,
la cartera abierta,
banco libre,
plátanos y trabalenguas.
La habilidad perfecta de las rosquillas
madre y abuela para todo.
Tienes el poder de cambiar el nombre a las croquetas,
montarte en la moto de erre intensa,
esconder serpientes en la cama que te desnuda.
El poder indefenso de un vestido blanco,
la raya de mofeta
que dibuja en tu espalda el desaliento.
Se me ha olvidado respirar,
bucear sí sé,
esperar si sé.
58 faldas y escondernos.
En este lugar exacto,
mi peluquero se ha quedado calvo,
preparado para cortar puntas de 4 dedos,
despedida de soltera,
excusa perfecta para no encontrarse,
perderse en otro y su deseo.
jueves, 21 de abril de 2011
22 suicidios y sopa de sobre
Abrir latas,
tragar sin masticar.
Estamos perdiendo colmillos.
Comerse entre nosotros
no es asunto de la carne.
Digerimos el alma derrotada
de los que van despacio,
el alma derrotada
en un trono aislado.
Estamos mirando cuadros
para decir que hemos estado,
haciendo fotos
para decir que hemos mirado.
La vista en el agujero,
el paisaje desde un balcón a medianoche.
Veintidós mujeres
sincronizan relojes y espíritu,
saltan
a la de tres.
Una vuela,
doce caen,
el resto son tocadas ordenadamente.
Pigmentos de alas frágiles
pintarán casas grises sin ventilar,
empañarán cristales inertes.
Un hombre, en un piso bajo,
mira el mundo pasar en las redes de contactos.
Fuera del teclado,
las bocinas gritan.
sábado, 16 de abril de 2011
Calendario de bomberos
Hoy, después, y la cena.
No preguntes más por el pasado de las moscas,
la urgencia contenida en cinco calendarios.
Mi miércoles lleva el acento,
tardes de cine barato,
ilusión entre las piernas.
Recuérdame escribir en la lista de la compra
que quiero gomas de bolígrafo,
borrar los desencuentros,
las huellas de tus pies al caminarme.
Recuérdame partir sin llorar las cebollas,
plegar los dedos,
acercarlos al cuchillo del miedo a otra vez.
Puedo decir gafas, llámame, bastón y pelo.
Puedo decir que no puedo,
y diré sólo palabras.
Puedo pensar: difícil, silencio, luego,
y seguir sonriendo en mi dureza de piel de caracola.
Sueno como el mar para distraer tormentas creciéndome en los dedos,
huelo como las flores y plantas
que dejo sin regar en la escalera.
Abro las puertas y te caes.
Mi corazón es una fosa común de huesos y cabos sueltos,
sin religión ni santuario.
Salvar la piel, es la propuesta,
el pulso de la espera,
coronar las noches, lo que pudo ser, y velatorio.
Convocadas aquí todas las vecinas,
inquilinas que comparten tus horas libres.
Clavadas las peinetas,
los pañuelos llorarán.
Al otro lado, colgarán llamadas.
En un piso cuarto
una de ellas ha escrito una línea
que contiene la llave de las esposas,
la tapa con la manga,
y duerme encima.
martes, 12 de abril de 2011
Sé costruir
No voy a llamarte,
darte una ventana a mi quehacer insuficiente.
El eco vuelve a ti,
a los que escupen y abren paraguas de palos rotos
mojados en su grave saliva de manzana.
Lo que tú pides es lo que te falta.
Tu desprecio la tapadera de tu deseo.
Puedo morir hoy
sentada, levantada.
Ya lo he hecho todo, créeme.
Sé construir.
Puedo poner cien,
y uno, y dos, y diez
piedras de número ordinal impronunciable,
hacer casas, hijos, casas,
cifras, porcentajes,
ver caer las torres de los hombres que no crecen.
Ya lo he hecho todo.
Acorto el eco,
desheredada.
Cuento tres,
cruzo este semáforo
o me quedo a contar cebras.
Medir el paso debería estar prohibido,
la enfermedad y su estricta medicina,
la soledad y su estricta medicina.
Estanterías escaparate,
libros de poemas de un sólo hombre que me ha gritado,
manos abiertas, puños, plaza y bosque.
Las noches se despiertan
repletos los cuadernos.
Es urgente aprender a surgir cuando nos tachan,
a ser voz y palabra cuando nos tachan,
a leernos traslúcidos
en el reverso de las hojas,
revoluciones enteras
revolviendo cajones de calcetines,
No negociar con los despertadores,
secuestradores infalibles de mi tiempo,
el tuyo, el suyo, el de la luz y el gallo,
perfume y cresta,
conquista y resultado.
La ratonera del ánimo precedible,
rutina de lata de sardinas
pobladora de ciudades y mentes fáciles
sin oído para otra música.
Sé construir y vivo dentro,
con goteras, grietas y rejillas abiertas.
Quiero ser lo que digo hacer
sin procesión de palmaditas en la espalda.
Tengo pegadas las legañas más espesas
y no voy a quitármelas
porque son la roca de los sueños.
Sé construir,
puedo morirme hoy.
He terminado.
jueves, 7 de abril de 2011
La longitud
ha estirado tanto los huesos
que es ahora un cartílago gigante.
De eso son los dientes.
Enormes fábricas humeantes
haciendo tiburones en series numeradas
para contentar a los accionistas, coleccionistas, equilibristas
que sostienen la bola tierra
con un dedo de moneda de veinticinco.
Y la giran como Chaplin.
Nadie ríe.
No hay película.
No hay dinero para pagar a los actores.
Enormes calculadoras humeantes
haciendo operaciones en series numeradas
para contentar a los empresarios, dromedarios de una o dos jorobas.
Que me enseñen a saber la diferencia
entre camellos de casa para dos
de exceso de alimento, agua, sed, y alimento.
Que me enseñen a entender
la proporción del reparto de gusanitos en un juego de niños:
"dos para ti, uno para mí",
quién manda en esto
si no son los de la papeleta,
dónde está sentado
para ir a levantarlo, sacudirlo, devastarlo
en su propio terremoto.
Y que no es Dios, no os confundáis,
es uno de nosotros.
miércoles, 6 de abril de 2011
Que se enamore de mí un poeta, y que no tenga sifilis
me escriba sonetos,
me enseñe qué es un soneto
en combinar letras trabalenguas.
Que se enamore de mí un poeta
deslice entre otras manos, notas
preguntando mi nombre,
seguridad social y pasaporte.
Que se enamore de mí un poeta
me invite a cenar palomitas
de cine y mano entre las piernas.
Discutamos de ser o no ser poesía escenica,
que todo en él, en mí sea poesía.
Que no me dé sermones el tal poeta,
me regale un pañuelo pirata o una camiseta
como la suya de marcar cuadrados
de amor, gimnasio y chocolate.
Que se enamore de mí un poeta
y escriba versos de "yo te odio" a otras mujeres
y a mí de "tú te quedas".
Que se enamore de mí un poeta.
¡Que le he tocado!, ¡que le he tocado!
gritaré por dentro
cuando le pidan salir 500 otras.
Que se enamore de mí un poeta
y cambie las palabras que no le sirven,
porque tú y yo "sí somos algo" [gesto].
Que se enamore de mí una poeta
de esas que dan saltos
y me cante lo que no dice.
Que se enamore de mí un poeta
de esos espectáculo
y se desnude aquí ahora.
Que se enamore de mí un poeta.
Prometo quitarme todas las faldas
de tus cuadros
que no te queden palabras
ni claves.
Que se enamore de mí un poeta,
desconocido,
que estos mejor de amigos
viernes, 1 de abril de 2011
Esto es un chino (gesto de guiñar ojos con las manos)
Les llamaban chinos porque les parecían todos iguales.
Chinos porque tenían tiendas,
contaban cuentos, mentiras,
y llevaban pantalones,
chinos.
Los hacían allí, como todo.
Pero esta vez eran japoneses.
miércoles, 30 de marzo de 2011
...
martes, 29 de marzo de 2011
Pon un imposible en tu vida
sábado, 19 de marzo de 2011
La máquina del olvido necesario
para leerme desnuda de alma.
Completo el espacio,
lo deletreo.
En cada letra un camino.
Vuelvo a llegar tarde al desacierto de ser útil.
Alardeaba hace horas
de tener la máquina del olvido necesario.
El olvido pincha,
es un cristal de vaso roto
y el suelo malbarrido.
Aparece y te jodes.
De este lápiz sólo queda goma,
la marca de fuerza hoja tras hoja.
Sé desplazar a oscuras
pasillos de baldosas enteras.
En corta y pega te hago un hueco
profundo,
y te escondes.
Sé destrozar a la luz del día
mi propia ilusión desesperada.
En corta y pega me hago un hueco,
profundo,
y me encuentras.
Aprendí a sostener un muro de amantes.
Hay en él bloques de piedra,
un "tal para cual pero imposible",
encajes de adobe y paja,
y esclavos de "soy libre".
Lo que parece un techo es mi constancia,
en construir la rutina, el dormir y el alimento.
Domino el arte de superponer.
Me consuelo de uno y otro
con uno y otro.
En realidad soy inconsolable.
viernes, 18 de marzo de 2011
La ciudad (Cavafis)
miércoles, 16 de marzo de 2011
...
la sombra imagen definida.
Como cereales y fruta para crecer los días
encoger lo que me piensa
entre el pelo y el cráneo.
Pido ser fácil,
que no me pese el ritmo de las horas.
Pido ser lenta,
que me dé tiempo a hacer el mundo.
Pido ser pública,
servir a otros lo que no sé ayudarme.
Y pido que pedir sea ya garantía de dar,
como le toca.
Que las cosas vuelvan a ser directas,
las decisiones a resolver,
los planes a resolver,
el amor a resolverse,
los hombres por fin a resolverse.
Miles de años y aún estamos crudos por dentro.
Quemamos el horno tierra,
pasteles de alumnio en el borde de la atmósfera.
Todos a la fiesta,
a plantar transgénicos a la fiesta,
a plantar niños tristes electrónicos,
saturados de neones y de letras
que no sirven para decir "futuro".
De lápices
Buscaste en un verso escrito para ti. Ahora dices: "creo que soy la de los lápices, pero me gustaría ser ésta, una perseguida del pensamiento".
Eres a quien escribiría un poema con todas las líneas
en un cuaderno de rayas,
para que puedas contarlas.
Quieres que yo te piense.
Quiero que tú saltes,
que estés y saltes los pies calientes,
andarte de puntillas,
porque no tengo columna para caminarte.
Me ha salido otro tipo de cuerpo,
no el que necesitas.
Te propongo instalar en la mirada,
en el calor de nuestras manos,
todos los círculos de lo que no puede moverse.
Te propongo la permanencia
de los pájaros que inventamos mientras nos inventábamos,anclados en un cambio climático sin estaciones.Tendrás lugar cuando no sepas dónde durar,
hablen vidas en tu estómago
y busques nombres de catálogo,
orden en el orden.
No voy a llevarte la maleta,
la llenaré de etiquetas de vuelos rotos,
para decirte entre alas,
que todas las frases son tuyas,
quédate_las.
martes, 15 de marzo de 2011
sábado, 12 de marzo de 2011
Tú ya no tienes nido
jueves, 10 de marzo de 2011
Inventen los alfabetos (sin ce hache, sin elle)
delgadas creyendo en minúsculos escotes.
Me gustan para mirarlas desenvolverse en otras vidas
en un hueco de la mía.
Me gustas tú
que te cruzas sin conocerme.
Me gustas tú
que dibujas libros a lápiz.
Me gustas tú
que recorres trenes varios días,
tú que tienes manos de madera marioneta.
Esta química de acariciar penes y egos
es la magia de mi cuerpo.
He sido triste escapista enamorada
de huída cinematográfica.
Escribí cartas en élfico
y leí todas sus palabras a orejas inertes.
Es a vosotras que persigue el pensamiento,
las horas cálidas de la belleza.
Porque os duele cada amor cada mes os duele.
Arrastráis heridas de partos
y os asusta cada madre celosa.
Llenáis de sangre palos de celulosa
tapáis heridas de esparadrapo.
"Espadatrapo", dice mi abuela.
Mujeres que inventan palabras el mundo y las palabras,
para evitar que ellos escriban los diccionarios.
martes, 15 de febrero de 2011
La vida hay que vivirla con tijeras
Por eso escribo a lápiz.
Por eso aprieto el lápiz haciendo fosos a mi castillo,
para darle vivienda digna a un puñado de cocodrilos
y trabajo a caballeros que manejan catapultas.
Mi recuerdo tiene la consistencia de una tiza rota.
Relleno cuadernos como vacío un corazón.
Estoy cosiendo un cuerpo lleno de nube,
de esa nube que llevamos pegada a la boca,
en invierno.
Llevo unas tijeras para cortar el aire
y hacerme paso
porque yo ya no soy un obstáculo.
Hoy no hay presidente que corte la cinta.
Está sentado en su despacho para la foto.
Alegremente paseo las huellas de todos los crímenes
contra ti contra mí contra todas las capitales.
Cuando nací ya estaba el mundo partido con regla.
Aprendíamos países, ríos, penínsulas...
Ortografía arbitraria como los nombres.
Reconquistas y glorias en la escala de los hombres.
Hoy decido cómo se llaman las cosas inmediatas.
Decido el límite de la frontera que todo lo funde.
No quiero jugar a las piedras, la tiza, las piedras,
el salto, y las piedras.
Porque si salto no toco suelo
y volar es otra cosa.
lunes, 14 de febrero de 2011
Tú eres responsable de todo lo que destruyes
de las hostias a destiempo.
Enamoré a mi piel antes de mudarme de un hombre entero.
Cuando te conocí aún tenías cuerpo.
Entendías la ilusión como motor de vida.
Enamoré a mis oídos de tu voz
y conocerte se hizo hecho.
Dejé mi pensamiento, mi tiempo,
perdí el "mí", el "yo",
en un querer salvar, querer esperar
ese instante potencial perfecto
tras un muro circunstancia.
Sin pértiga soy la puta reina del guetto.
Si salto estoy atrapada en un juego de oca.
He visto la película de mi suicidio
en loop continuo de ventana, vuelo y golpe.
No voy a caer por el dolor,
aplastar a transeúntes en la parada del bus.
No voy a caer por el dolor
del empuje de un niño
atascado en su sofá de terciopelo fácil.
Me echaste de todas las vidas,
me eché de mi casa, de tu casa
y volví a saludarte,
porque mi mala memoria
se confunde con eso tan bonito de perdonar.
martes, 8 de febrero de 2011
Conversaciones con Anónima
Confieso que he matado burros con escopeta de perdigones.
martes, 25 de enero de 2011
Bolsa de plástico
apesta a bolsa de plástico.
Me llenas las manos de tu duelo,
físicamente basura.
Pides que me pidan tirarlo todo.
Siempre te gustó delegar la vida,
de la muerte te ocupas bien personalmente.
Es tu servicio de habitaciones,
le tout compris de no comprendo.
Con todo detalle destruyes
y arrastras
palos y ramas,
mujeres enamoradas.
Durante siglos cuecen eso maternal
que nos llena las tetas compasivas,
el regazo caliente al que volvéis.
Las mujeres libres rompen las recetas
cuajan corazones,
hacen duelo de humor y de manzanas
y comen fuera.
Podría quemarlo todo.
Podría quemar tu ciudad,
pero no tengo nada que demostrarte.
Correr y no alcanzarte (poema rescatado)
martes, 4 de enero de 2011
Desatascar el verso
Traslado
Antes de hoy
Despedidas de cangrejo
Voy
jueves, 30 de diciembre de 2010
martes, 16 de noviembre de 2010
Botas demasiado grandes.
Si tus zapatos llegan antes que tú estás perdido.
Llegará la mierda que pisas antes que tú.
No me pierdo porque lo diga el tiempo de otros.
Mis segundos no son tus segundos.
La lentitud de un pensamiento circular lo convierte en circo.
Alambre y marionetas sacan brillo a cientos de narices.
Tres corredores conversan distraídos en la línea de salida
y evitan enredarse en rayas dirigidas.
No colocaré estas frases para que se entiendan.
Si todos vamos al mismo sitio llegar es un embudo,
los coches pitan la gente grita en las horas puntas
y discute de ortografía trasoceánica
mientras escribe en monosílabos peninsulares.
No colocaré mi mirada para que se entienda.
Tendré un ojo aquí, un diente allá
y morderé comida precongelada.
Es el truco de perder la humanidad,
de juzgar los párpados.
Con los ojos abiertos una muerte de repente
nos recuerda que estamos vivos.
jueves, 7 de octubre de 2010
Poemas del invierno
tú en tu casa y yo en la tuya,
declaro separación de bienes,
de pensamiento, palabra, obra y omisión.
Lo que tú dejas de hacer,
lo lleno de besos al aire
al ritmo de vaciarme.
El techo es tan alto hoy
que volar en casa
es la mejor tarea del hogar.
Enseño a mis platos
a fregarse el desayuno,
a mi estómago a cocinar meriendas.
Para dejar lugar
a una familia sobre sopa de letras
pasear borrando mis libros.
Si no digo no soy,
y no ser a veces despierta,
despierta del peso de querer más
de lo que unas manos pueden hacer por otras.
viernes, 1 de octubre de 2010
...
Soy frágil.
¿Y tú?
¿De qué estás hecho?
¿De hombre?, ¿de mujer?,
¿de ciempiés?,
¿de tyranosaurus rex?
Pregunto
de puntillas,
para que se me vea más.
Así pido las copas en los bares llenos
cuando un labio rojo no es suficiente.
¿Tú de quién eres suficiente?,
¿en qué sitio?
¿por cuanto tiempo se manifiesta tu valor?
Dime dónde vives para ir a molestarte,
a esperarte
en tus mañanas simples,
y sonreírte con cara de desayuno,
y pelos que mejor no te vea tu madre.
No llames a tu madre
para preguntar el color del sofá,
o tendrás que vestir de marrón y caqui
por las calles de modernillos.
Pregúntate a ti que quieres,
y no te lo discutas.
Puedes ir a El Retiro en pijama
y dedicarte tus propios libros.
Nadie te conoce nunca.
Por eso es mejor que saltes saltes
y reduzcas tus insultos
a las guerras de almohadas
en las que no cabe nadie más
si cuentas el contorno de la cintura
como medida de tu cama.
No invito a más señores.
Voy a recorrer la ciudad descubriendo sábanas y farsantes
con un sable de gominola atravieso sus casas y corazones,
en una guerra diabética de subida de azúcar e impuestos.
sábado, 25 de septiembre de 2010
"Tu cuerpo es tu casa"
Rodeada de paredes pieles blancas
sustenta en cemento muros músculos.
Tres o más uñas mal mordidas
agrietan el estómago que se alimenta de sí mismo
en tierna desaparición de encías.
Mis dientes se están comiendo mi boca.
Los espejos devuelven el revés de grietas,
esa cara en que me reconoce gente,
que se pliega cuanto crece.
Las radiografías salen negras
de tanta grieta ya sin hueso.
Los órganos huidos por la historia,
cardenales en la historia.
Cuando te encontré, cuerpo mío,
eras alma de desguace.
Saltarte para encontrarme asustada en sus esquinas,
arañar paredes para romper cal y huesos,
y escapar.
Escapar un árbol de la savia o un brazo de la sangre,
es uno de esos imposibles impecables improbables
como correr sin pies y hablar sin manos.
No se puede abandonar un cuerpo que piensa por ti.
Ni tapón ni máscara para aislarlo en ruido.
Has recorrido mi cuerpo y no me has visto.
Has sonreído mi risa y no me has visto.
Entiendo tu dolor y tu queja
y desde el hueco azul del último golpe
empiezo a repararlo
con mi manejo profesional de la llave inglesa.
Estoy en mí, quería decir.
domingo, 5 de septiembre de 2010
Extensión.
jueves, 26 de agosto de 2010
Palabras de otros. Enfermedad.
Más tarde aprendí la etimología de la palabra “enfermedad” *Era “dificultad para decir”. El enfermo era aquel que tenía dificultades para decir algo. Su cuerpo hablaba en su lugar en forma de enfermedad.(Biografía del Hambre. Amélie Nothomb)* juego de palabras entre maladie, “enfermedad” y mal à dire, “dificultad para decir”.
Palabras de otros. Enfermedad.
sábado, 21 de agosto de 2010
La melancolía, un problema musical
"Creo que la melancolía es, en suma, un problema musical: una disonancia, un ritmo trastornado.
Mientras afuera todo sucede con un ritmo vertiginoso de cascada, adentro hay una lentitud exhausta de gota de agua cayendo de tanto en tanto. De allí que ese afuera contemplado desde el adentro melancólico resulte absurdo e irreal y constituya "la farsa que todos tenemos que representar"" (A. Pizarnik).





