martes, 2 de agosto de 2011

Construçao, ¿canción o poema?




Amó aquella vez como si fuese última,
besó a su mujer como si fuese última,
y a cada hijo suyo cual si fuese el único,
y atravesó la calle con su paso tímido.
Subió a la construcción como si fuese máquina,
alzó en el balcón cuatro paredes sólidas,
ladrillo con ladrillo en un diseño mágico,
sus ojos embotados de cemento y lágrima.
Sentóse a descansar como si fuese sábado,
comió su pobre arroz como si fuese un príncipe,
bebió y sollozó como si fuese un náufrago,
danzó y se rió como si oyese música
y tropezó en el cielo con su paso alcohólico.
Y flotó por el aire cual si fuese un pájaro,
y terminó en el suelo como un bulto fláccido,
y agonizó en el medio del paseo público.
Murió a contramano entorpeciendo el tránsito.

Amó aquella vez como si fuese el último,
besó a su mujer como si fuese única,
y a cada hijo suyo cual si fuese el pródigo,
y atravesó la calle con su paso alcohólico.
Subió a la construcción como si fuese sólida,
alzó en el balcón cuatro paredes mágicas,
ladrillo con ladrillo en un diseño lógico,
sus ojos embotados de cemento y tránsito.
Sentóse a descansar como si fuese un príncipe,
comió su pobre arroz como si fuese el máximo,
bebió y sollozó como si fuese máquina,
danzó y se rió como si fuese el próximo
y tropezó en el cielo cual si oyese música.
Y flotó por el aire cual si fuese sábado,
y terminó en el suelo como un bulto tímido,
agonizó en el medio del paseo náufrago.
Murió a contramano entorpeciendo el público.

Amó aquella vez como si fuese máquina,
besó a su mujer como si fuese lógico,
alzó en el balcón cuatro paredes fláccidas,
Sentóse a descansar como si fuese un pájaro,
Y flotó en el aire cual si fuese un príncipe,
Y terminó en el suelo como un bulto alcohólico.
Murió a contramano entorpeciendo el sábado.

lunes, 1 de agosto de 2011

sábado, 30 de julio de 2011

jueves, 28 de julio de 2011

Así será, así seremos

A mi impulso individual
le digo que se calle
y le lleno la boca de plurales.
Soy más yo contigo
y tú eres más tú.
No por grandes, ni públicos,
no por lo que otros ven,
ni por amaneceres
que decoran cielos urbanos
y ventanas de doble fondo.
Puede ser que aún
no se escuche vibrar tras mi voz
el común nombre para nosotros,
pero es por el color
del cuadro que preparo.
Estoy clavando madera y lienzo,
tarea lenta que desplaza
las manillas de todos los relojes internos;
los que dicen si hambre,
si hacer, si sueño.
Te digo que nos construyen más
los silencios que los gritos.
No hay prisa en decir,
porque mi tiempo es ya nuestro,
y no se gasta, nos reconstruye.

viernes, 22 de julio de 2011

La mujer verbo (P.Cortina)

Caes como la cosa esa blanca que cae en copos
que no es avena,
como la cosa esa fría que se derrite
sobre la piel. Caes como
la cosa esa blanca que resbala
y hay que llevar cadenas para no resbalar
por ella.

Esa cosa blanca tan navideña.
pero que tampoco es la oblea del turrón.

Yo, que vengo de la lluvia que derrite,
que de niño fui llevado por la tarde,
para que la viera, como los salvajes;
yo que la recuerdo como un cuento,
como un sueño, una fecha,
como unas vacaciones a mitad de curso
llenas de regalos de otra época,
como el CineExín, como el Scaléxtric;
vivo ahora en la ciudad en la que cae la cosa esa 
cada invierno
pillando aun así desprevenido a todo el mundo.
Porque cae así, como caes tú,
copo más copo, sumando Navidad calladamente
hasta que ya resbala, hasta que ya es tarde
aunque es verano, pero aunque fuera primavera
u otoño, pero aunque fuera invierno
y nadie mirara al cielo interrogándose
-de dónde sale ahora esto-.
Y me estás llenando de infancia la rutina
y de luz de navidad los parpadeos
sin que ya sepa decir cuándo empezaste,
porque llevo ya en Madrid mis tres veranos
y me encanta, pero hasta éste no supe bien por qué.

Ha cuajado. Y me encanta Madrid 
porque Nieva.

jueves, 21 de julio de 2011

Lugar tus dedos

Los dedos largos sufren
el contorno de lo que tocas.
Has tocado el mar lluvioso
en el horizonte de la línea más alta
que aprendí en los viejos mapas de la clase
donde se abrieron los ojos de mi infancia.
Los ojos que te miran cada día
recuperando brillos de luciérnaga diurna.
Has tocado manos más o menos sinceras,
esquivas de lo auténtico
que elige permanecer entre dos pieles temperadas.
Has tocado cuerdas para salvar locura
y entender aquella que escribieron músicos.
Has tocado lana verde,
prolongada la ternura
en las raíces de los árboles que nos enseñan a crecer.
En estos dedos, en estas manos
se asienta el brote de lo que está ocurriendo,
atravesando grietas y calles.
Yo,  que sé sus nombres,
pasatiempo de verano,
nos llevaré por laberintos sin lugar.
El lugar es ese hueco de aire que articula el movimiento.

Ternura y lucha

Recórtame el ego.
Recórtame la carne en el espejo.
Acércate tijera en mano, pared lisa,
enfunda en ella los defectos y manchas permanentes.
Haz salir tanto tú de tu ombligo,
tubo inicio de ansia humana.
Ocurre que diez madres separan cada vómito
cortando lazos con los dientes.
Pataleo y hombres de tres kilos
preparando placenta y pies para la lucha.
En simultáneo,
los de afuera decoran estucado gominola,
carrito gotelé, perejil y sonajero.
Retrae animal uñas y hambre
para tragar tetas, blanco y tetas.
Tabla rasa donde escribe
mi yo, en mí, lo mío.
Soledad azul del paritorio.
Soledad cetrina en las edades,
pulsera plástico de los nombres
que deletrean familias analfabetas.

martes, 19 de julio de 2011

Hoy a las 22h en Diablos Azules o en tu casa




Se buscan Poet@s. 
Diablos Azules. 
Mini-recital: Todo el año Nieva (cosa mía y de lo escrito). 
Seguido de jam session de poesía- Todo poeta está invitado a salir y recitar-. 
Lugar céntrico. Oasis libre de modernillos, o casi. 
C/Apodaca 6. Metro Bilbao o Tribunal. 
Maravillas de la tecnología que impresionan a las como yo de pueblo: 
se puede ver en directo por interné en www.lahojaenblanco.es
Hora: 21.45 ó 22h

lunes, 11 de julio de 2011

...

Estoy tan cerca
que casi atrapo al superhéroe
en su veloz aproximación al otro que de lejos huye.
Estoy tan cerca
que mis huidas no se enteran
del grito de salida de la carrera.
Estoy tan cerca
que deshago los poemas serios,
los lleno de locura y no me importa,
no me importan los pelos de punta,
dentadura en la mesilla,
ruidos en el baño.
Sólo entiendo de escaleras,
almohadas y dormir
donde digas que me toca,
cama reversible.
Mirarte revolver mis sopas,
todo lo sin sal
que ya no es lágrima ni bosque,
sólo piel y besos,
decirte y besos.
No quiero otro ruido
que el pájaro que los hace música,
vibrar oceánico del crujir de nuestro único cuerpo.

viernes, 8 de julio de 2011

Pablo y las manzanas

Sin tiempo y sin manzanas,
desnuda en el frío que no sé medir,
rechazo toda escala, peso y longitud
que delimite el futuro intersecto de nuestros cuerpos;
la frontera inseparable,
pies cubiertos,
manos cubiertas
por tu piel de exactas paralelas dimensiones.
He visto la verdad en tus ojos y caderas,
la verdad en el hilo que teje
la bufanda cálida e intemporal que nos arropa.
No imagino despertares sin tu abrazo enredadera.
No imagino el volver opaco
a los días sin humor y fuerza rítmica.
Eres la música de mi sordera,
la paz de chocolate,
el verano y las manzanas.
Fruta azucarada,
guirnalda mostaza entre los árboles que rebosan casas,
hogares brasero enamorado,
en el que habitan todos mis bosques del deseo y la conciencia.


lunes, 4 de julio de 2011

La absurda heroína

Soy la absurda heroína de mi drama cotidiano,
la bandera en el Everest y perder todos los dedos. 
Sé salvar el triste bucle, 
desarraigar el ancla del pez muerto, 
cazado por cebo de mosca y vida de un sólo día. 
Soy la socorrista de mi derrota. 
La mano tendida tira el cuchillo de lágrima, 
metal sin afilar, cuerno cortado, 
torero bailarín de traje ridículo 
y arena en las manoletinas. 
Yo, la que se rinde en el duelo de espejos,
tira el revólver, pisa la hormiga.
Música de fondo. 
Me suicido cada día y me resucito con palabras, 
las mismas que me aniquilan el ánimo. 
Yo me distraigo y me obligo a existir, 
me obligo a seguir al borde de la cornisa frágil 
que construye el pensamiento. 
Soy la arena de mi propio fango, 
la mano que me empuja al precipicio de un sólo escalón.
Y qué alto, qué alto parece el mundo 
caracol de pasos rápidos, 
hámster en su rueda, 
y pista laberíntica de rata blanca. 
Soy el punto de usted está aquí y Dios en todas partes. 
Soy el punto de ninguna parte y Dios en todas partes. 

No sé de días o entretiempo

Mercurio es mi sangre cálida,
el termómetro de verano,
la antipatía que reflejo en las miradas, 
frío buscar de otros fríos. 
No sé de días o entretiempo. 
Paseo las  chaquetas, 
discuto con madres, guantes y bufanda. 
Llevo enrollado el aire inútil en los abrazos recibidos, 
el aire espeso de mis actos inocentes. 
Mercurio es un sube y baja de ilusiones, 
despertar metálico numérico, 
agua y plata insoluble, 
líquido inodoro que conduce eléctrico. 
Comer espejos y lámparas, 
creer que cura comer espejos y muelas. 
Explosión vaporizada que conduce eléctrico,
el dolor que ha sido y queda congelado
bajo todos los ceros que han restado fuerza
a mi hacer, a mi sonrisa. 
Mercurio es la medida innecesaria
que le dice a la piel de calor o frío, 
que le dice a la piel su sentir hoy. 
Las mañanas no tragan plata. 
Las mañanas reclaman autonomía y decisión de biblioteca; 
las tardes merienda y gominola, 
y las noches tu estar, 
brisa infatigable de la media sonrisa que me completa. 

sábado, 2 de julio de 2011

Invierno.


Entre los cuerpos
el invierno recoge
calor azul. 

viernes, 1 de julio de 2011

Otoño

Ya no funcionan
los puntos cardinales.
Te llueven hojas.

jueves, 30 de junio de 2011


Primavera.

Las flores deben
matar el tallo impar
que las oprime. 

miércoles, 29 de junio de 2011

Verano.

Mujer solsticio,
hágase el verano
entre tus piernas.

martes, 28 de junio de 2011

Es

La certeza es el hilo de tus dedos. 

La certeza es el puente mecedora en tu mirarme. 

La certeza es tu cadera, hueso y estructura de edificio. 

La certeza es la palabra, el humor y la verdad.

La certeza es el paso que confunde los relojes. 

La certeza es la poesía, instrumento volador de lo inefable. 

La certeza es el hoy, el después, y todos los pronombres. 

La certeza, la certeza, fruta, ardor, amor y bosque;

donde nos perdemos y comemos el pan de ida 

y el mar de vuelta. 

lunes, 27 de junio de 2011

No me busquéis en mi cuerpo.

En respuesta a todos los imbéciles que han mirado y tocado sin amor.
A todos los imbéciles que han amado con manos torpes y exigencia.
A los que cogieron hasta la raíz de mi pelo y alma
para tirar y dejar calva la cordura que me revolotea a veces.
Os digo que, en vuestra contra y a mi favor,
voy a dedicarme al amor;
completo, real, generoso,
canónico, proporcionado,
extensivo y volador.
Desde este minuto 27
no me busquéis en mi cuerpo,
que os entregué con la inocencia de lo potencial.
No me busquéis,
porque mi casa está en el hueco de otro hombre.

jueves, 23 de junio de 2011

domingo, 19 de junio de 2011

El tiempo.

"Moi, si j'avais 53 minutes à dépenser, 
je marcherais tout doucement vers une fontaine"
 (Antoine de Saint-Exupéry)

viernes, 17 de junio de 2011

Llorar y sol

Mis horas van de lo que intento,
del cada día levantarse
obligada a decir,
atrapada en el trabajo de comunicar
en 300 folios y un solo libro
la historia de las horas, la duda,
la huida, la fobia, el insulto,
el sentimiento inútil en el pecho y en la palabra.
Mis horas van de lo que se esperaba de mí
y no fui ni seré nunca,
de cómo perdí la lucidez, la voluntad, el motivo,
de cómo arrancaron y dejé arrancar
todo lo válido y la cadena de ilusiones
que marcaba el paso de un futuro
reformulado tantas veces.
Mis horas van del engranaje de propuestas y soluciones.
Con cada bombilla roto el filamento de mis venas,
el grito, la espera,
el muelle de la otra espera expectante
al final del estrépito,
fracaso impar y solitario.
Porque mi fracaso no es de nadie,
no se puede denunciar, criticar, satirizar.
Es mío.
Construido firmemente en la falta de fuerza,
mi fracaso es un éxito en el intento, longitud y dimensiones.
No obstante,
pide producto, pide producto.
Y me grita que todos me saltan.
Soy el obstáculo de piedra metalizada,
el más irrompible e impasivo.
Ya no es hacer,
está dentro la impotencia sólida,
cimiento hormigonado,
anclado en hierro carcelero de mi tiempo.
El viento ha tirado todas las casas
que construyo cada año que pierdo en construir,
y el no poder no se ha movido
a ese lugar donde uno se engaña a sí mismo,
donde las casas brotan sin sal o agua.
Estoy rompiendo minuciosamente
el cruce y fluir de los ríos rojos que me conforman.
Estoy agotando las horas de aire
en páginas y mundos gráficos.
Estoy fingiendo posición en el mapa
cuando habito bajo la línea que separa dimensiones.
La línea que no es un país,
no es otro país,
es quizás un hilo funambulista
por el que bailo sin saber mas que llorar
y ponerme al sol.
Llorar y sol.
Llorar y sol.

jueves, 16 de junio de 2011

Asesinatos correlativos

Nos hemos cansado
de meter la cabeza en la máquina de fotocopias.
Nos hemos cansado
de los médicos y sus recetas de cura crónica.
Nos cansamos ayer de llorar al padre
y a sus expectativas de mujer y éxito.
Nos cansamos de poetas sin espejo,
de las sandeces humanitarias,
y de las listas
de la compra,
de pros y contras,
de nombres de hijos proyectados,
testamentos y últimas voluntades.
Cansados hoy de bañadores y carteles de rebajas,
de picar billetes en túneles.
Cansados de la escarcha en la sección de congelados,
de tocar genitales, corazón helado.
Nos hartamos de escuchar a otros
para evitar nuestras verdades,
pintarnos los bordes de las manos
y dormir armados,
lavarnos los dientes y los ojos
del insulto más insoportable:
fingir felicidades de once letras.
Cansada yo de evitar el yo diluido en bebidas crudas.
Antítesis y sinónimo de pocas palabras,
silencioso, amanecer post-coito.
El desastre trepador espera decisiones.
Cambiar el pensamiento bipolar
que descansa en los palacios.
Asomados hombres de cuatro sueldos,
cargos, bolsas, ojeras,
robo a cuatro manos.
Alégrate ciudadano
de tu condición,
de tu nómina revolucionaria
desglosada hasta los tres últimos céntimos.
Que sí, que estamos hartos,
de crecer en la duda de la buena educación y lo correcto.
Pienso cada noche en diez o doce asesinatos
correlativos.

Miedo a.

Al eclipse y a Macario:

Hemos llorado todos los que tenemos ojos.
Hemos llorado con el vientre, con las manos y los labios
prestados un instante
por el dolor climático.
Nubes densas,
eléctrica somnolencia de bostezo.
Abrimos la boca para dejar entrar todas las moscas,
arañas y telas.
Abrimos la boca y vestimos el aire de palabras ácidas
que orinan serpiente y desencanto.
La metáfora que explica
el desarreglo hormonal del pensamiento
y monarquía contemporánea.
Nos viene el frío regalado en botellas
con mar y mensaje desarmado.
Romper cristales y matar al del castillo.
Matarle lento,
tirarle al foso,
comerle a trozos los cocodrilos,
arrancar dientes y estómago a cada criatura inocente
para hacer dos monstruos con miedo a.

Sin el permiso del autor

A Silvia

Aún no te has tomado la molestia de leerme.
Me has oído recitar, como a otros, por los bares,
pero no me has entendido de verdad, porque al mirarme
siempre hay un porcentaje que se pierde
por observar los labios, los dientes, las orejas;
porque aún no te has tomado la molestia de leerme. 

Y yo no soy mis labios
y yo no soy mis dientes
y no soy mis orejas
y ni siquiera soy mis ojos. 

Porque habito detrás de unas pupilas, como todos,
y desde allí organizo mis ideas y mis melancolías
y desde allí construyo a veces torres y a veces parapetos
y desde allí observo tus verbos asombrosos. 

Y para estar tú detrás de mis pupilas
tengo que estar primero yo detrás de tus pupilas
porque me mires tan fijamente que me leas
para que veas que, en el fondo, la tuya y la mía
son dos almas gemelas, no como todas, yo ya lo sé
porque ya yo me he tomado la molestia de leerte.


Pablo Cortina.

sábado, 4 de junio de 2011

Contar con los dedos

El nombre que pronuncias se pasea por tus dientes.
Dudosamente acierta a recordar el blanco en tales ilusiones.
Acantilado de mis noches que no terminan de matar al ojo.
Mirar es un privilegio.
Amar es un privilegio,
romper pestañas y no poner cortina
a la censura demencial de la moderna jerarquía.
Lo frágil es ahora la roca, 
acumular algas, músculo y crustáceos. 
Parecer rompernos con la mirada del poder agudo. 
Y crecer ciempiés en cada trozo. 
Apartada burocracia de los amaneceres plenos,
el conteo de billetes alejando miradas y tardes poderosas, 
donde las reuniones consiguen reclutar espectadores 
y no participantes. 
Donde las reuniones dan palabra al ego y no a la palabra.
Es terreno de los huesos, 
saber ser todos, saber ser una voluntad,
arena instinto del hilo versátil
con el que fabrican armas marioneta.
Bailan solas hasta el borde de la lágrima.
Nada es autobiográfico, pasivo y solitario.
Se salta, se empaña,
se sustenta y vive una invención desesperada.
Las recoge el brazo, las palabras las recoge el brazo,
Nos sentamos a esperarlas en las plazas,
dormimos a esperarlas en las plazas.
Vaciamos el espacio que dejan las ideas
al volverse acción ilusionada. 
Dispersamos las leyes de los libros y los números
para resolverlas con la fuerza de unas manos. 


miércoles, 1 de junio de 2011

martes, 31 de mayo de 2011

"Rómpase la gran costra" (A.Guijarro).

Haces que tiemblen la escucha y la palabra. 

Dejar nacer al hijo


No les nacen los bebés a las mujeres de mi tiempo.
No les nacen por el peso inerte de sus profesiones.
No les nacen por ser hombres y llevar traje
y jornada de 16 horas.
No les nacen porque escuchan que ahora no,
y respetan células.
El vientre sabe el límite de juventud,
el precio del metro de cuna.
No habrá hogar y tiempo.
Les crecerá el exceso,
el juego con extraños,
vestirán deprisa, crecerán deprisa,
impondrán su acento solitario y malcriado.
Niños de pantalla y tardes de abandono,
no nazcáis.
Os perderéis la madre que acunaba aguas
y prometía naturaleza.
Os espera el hormigón,
muro de carga interurbano,
inocentes derramados
por un disparo limpio y diplomático.
La pizarra manipulada,
el amante suicida y drogadicto,
y el hijo, otra vez.
Os espera decidir,
si dejáis nacer al hijo,
para llenar vuestros fracasos.

El invierno pide almohada

Algo se pudre cada vez que bebo leche.
Algo se pudre cada vez que el amor,
cada vez que el hueco del vacío
lo llena un cuerpo,
y otro cuerpo.
La conquista es no necesitar.
Que lo inmenso sea un regalo,
nos sumemos, nos ganemos.
¿Cómo funciona la máquina de llenar?
Tanto tiempo engrasando ausencias,
otras,
y mi propia desaparición en tres esquinas,
pidiendo coordenadas de músculo,
coordenadas de un pie y otro pie.
Dicen que eso es andar:
avanzar el antes,
avanzar el fuiste,
el peso y tiritas dos
en cada beso.
Nos hacemos lazos
para atar tu libertad a la mía,
voluntarias de lo efímero.
Nos hacemos piscina de verano,
brasero en las edades.
El invierno pide almohada,
vendarse las últimas heridas de arma blanca,
y escribir un plan.
Éste:
Llenaremos los días largos,
borraremos demasiado tarde
ese ritual de lo incómodo,
borraremos el sol para fingir la noche,
partiremos lunas en partes de naranja,
llenaremos el plato de palabras comestibles.
buscaremos estar y allí nos quedaremos.

lunes, 30 de mayo de 2011

Historia de la humanidad

De esclavo a súbdito, 
de súbdito a ciudadano, 
de ciudadano a cliente (Ajo). 

Pertenecer

"Pertenecer no resulta sólo de ser débil y necesitar unirse a alguien o algo más fuerte. Muchas veces mi intenso deseo de pertenecer surge de mi propia fuerza. Quiero pertenecer para que mi fuerza no sea inútil y haga más fuerte a una persona o a una cosa". (Clarice Lispector). 

Coletazos

A veces sigo llorando, a veces sigo sin poder entrar en casa. 
A veces tengo miedo de mí y de mi cabeza.
A veces hay una distancia enorme entre mi miedo y mi peligro.
 Y no hay argumentos.

domingo, 29 de mayo de 2011

sábado, 28 de mayo de 2011

viernes, 27 de mayo de 2011

:) / :(

No somos de la generación de los emoticonos. Lloramos tras los armarios, reímos en las ventanas, gritamos al panadero, sacamos la lengua a los amigos, y guiñamos a los niños. Así, en vivo, en directo. Cada vez el teclado me parece un pasatiempo más estúpido, más ajeno y más ridículo. Lo uso porque apretar el lápiz me da dolor de brazo. Reclamo más cartas con sello, más hojas con tachones. No esconder el error que es nuestro gran logro.


jueves, 26 de mayo de 2011

lunes, 23 de mayo de 2011

Lo correcto

Soy la chica de las horas,
del tiempo sin producto,
la inútil de mi tiempo.
Decepcioné a los padres de mi infancia,
a los novios de mi adolescencia,
a los maridos de esa edad incrédula y envejecida.
Defraudé a hacienda y a mi destino.
Fui todo lo que llena el espacio y vacía las carteras.
Estudié las etiquetas de las cajas de galletas,
y creé mi propia bomba enamorada,
con productos tóxicos, inflamables, irrecuperables, 
para explotar el pueblo que no encontré en tu mapa.
Rechacé placer insulso por vicio contorsionista. 
Pateé a los niños gritones de parques y restaurantes.
Maté a las familias sonrientes en chalé de vacaciones. 
Desperté de la siesta a las vecinas chismosas
y a sus perros con cara pánfila.
Levanté teorías impenetrables
e hice descender a analfabetos poderosos. 
Supe inventar religiones que arruinaron almas
para crear ejércitos de borregos.
Me alimenté del mundo
y pasé hambre de cena y desayuno.
Adelgacé el peso de los hombres,
de la historia y sus mendigos.
Comí pan para pedir pan con la boca llena.
Vacié basuras y mezclé todo lo reciclable.
Insulté a los justos porque eran feos,
y veneré la estupidez con Rayban y corbata.
Bebí coca-cola sin gas, sin azúcar, sin coca-cola.
Me alimenté de todo lo sin y light hasta desaparecer
y poder fingirme en lo que se esperaba de mí.

Todos somos made in China

Más interesa el mediodía,
llantas de obsesión en los armarios,
puertas correderas,
coordenadas de reunión,
perchas y jerseys planteando su destino.
Todo objeto es tan persona como tú,
porque nace de lo inmóvil,
hasta que aprende a lavarse
sin pensar en etiquetas.
Todos somos made in China 
con abuela y pueblo deshonrado
del saludo a los vecinos.
Descrédito del huerto,
expansión de gominola.
Y me toca cabrearme
por el culto al papel en blanco
que informa en los kioskos.
Y me toca cabrearme
por mi falta de voz
en el grito sin volúmen.
Y me toca seguir
expandiendo lo pequeño
de mi rutina huesuda y raquítica
hasta que roce la de otros,
y se creza mágica,
de castillo y  habichuela.

Otra vez Angélica.



"No quiero que me mates a propósito. Quiero que la persona que acabe conmigo sea inocente, completamente inocente". (A.Lidell)

Victorias de ascensor

Suben y bajan cientos de franceses en el ascensor.
Lo sabe un señor economista.
Ella hace otro mundo en otro hueco habitado,
desconfía de la desgana territorial
y el éxito de público.
Ganadores de las pérdidas de otros,
eso no es victoria.
Es un ciego y otro ciego
llenando calles de huellas de cemento,
piso y cruzo,
¿Por qué me llevas en el baile
si eres sordo de música?
¿Por qué el ansia de calle
en tu ceguera concéntrica?
Repartes sangre a las mujeres.
Las mujeres que sabemos de abril y de la sangre,
mayo, junio y luna de 28 tardes,
del dolor,
el hijo perdido por la sangre,
el distrito, la pancarta,
saludo imberbe,
derrota de fuente.
Has ganado un metro de despacho,
bandera por detrás.
Has ganado unas tijeras para inaugurar
colecciones de despropósitos,
un manual de protocolo
y vida larga a hablar sin estar diciendo
lo urgente necesario.
Has ganado el sillón de nuestro desprecio.
Y sé que sabes
de la derrota humana
que supone la falta de verdad en tu sonrisa.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Democratizar el ánimo

No tengo calles para caminos.
No tengo frases que empiecen sin derrota.
No tengo lugar porque  soy nada sin el todo.
El todo de los hombres entre los hombres.
Fuerza humana acorazada,
fuerza incrédula.
Quiero que ahora sí
se dé la unión desarraigada.
Nos han quitado tanto de lo que no tenemos
que perder se ha borrado.
La tecla de perder se ha borrado de tocarla. 
Andarán escondidos quienes creyeron
que engañar el ánimo podía democratizarse.
Pero les encontraremos.
Les encontraremos en los pasillos de ida y vuelta,
en las pancartas tras sus propias imágenes.
Aplastaremos su tránsito con motivos.
Es urgente hacer. 
No perder minuto en destrozarlos.
Simplemente escribir encima
la verdad visible sobre el exceso de blanco.

domingo, 15 de mayo de 2011

...

Hay días  sin nada que decir.
Entonces respiro.
Respiro las calles,
y la cuesta arriba de la máquina de horas,
de la máquina de intentos.
Recojo el suelo y lo convierto en tierra.
Pies sobre gris, no.
Pies sobre piedra, sobre hoja, andar y charco.
No quiero luces que digan cruza.
No quiero atmósfera y cielos que no encuentran estrellas,
ni el negro de la noche.
No quiero pájaros que cantan en vivienda
y niños que no nacen por falta de jaula.
No quiero el ascensor con botón y cremallera.
No quiero polvo argumentado.
No quiero realidad  que  pregunte para qué soy.
No quiero el instante rápido de lo público,
el esconder de la batalla.
No quiero que saber leer nos obligue a leer.
No quiero más exceso de lo escrito.
Que exista el aire, el pez,
la palabra cruda que estalla en la punta de las lenguas,
que rompe el contar, el inventario.
No quiero más, quiero menos.
Que exista uno. Que existas tú.

lunes, 9 de mayo de 2011

Me debo al insomnio, cuna de mis letras.

El tiempo lo cura todo, cuando él quiere

Resistencia al coletazo de haber sido.
Resistencia al objeto, carta, foto, libro.
Resistencia a la cabeza,
invocar inoportuno,
Resistencia a un olor,
al dolor de ser ninguno.
Resistencia al vuelco, corazón, al vuelco,
a todo retroceso, resistencia.
Al abrazo a medio lecho,
desayuno y yo me cuido.
Resistencia a la promesa,
al reloj, a la caricia,
al amor de dependencia,
¡resistencia, resistencia!

domingo, 8 de mayo de 2011

...

Dormiré hasta que salgan pulgas,
franjas de dolor iluminado
o luciérnagas de ternura.
Animales todos de cáscara dura
como el hombre al que me acerco,
me alejo, me encuentro.
Es así la espuma, que arruga las yemas de los dedos.
Es así el grito de placer trasladado por agujeros.
No hay cueva entre nosotros, sino espacios abiertos.
He corrido hacia tu alfombra huyendo de otros cuerpos.
Tienes el vino que me gusta, la cena que me gusta, la música,
espacio en el aire para marcar los ritmos
donde tus manos recogen lugares,
expanden lugares.
Temblar hasta tirar la casa en el teatro,
reír el repertorio,
y jugar a ser lo que en verdad somos.
Cuando me tocas no es amor,
no es ancla,
es un sexo tan puro y hábil,
que me río yo y tú de los enamorados,
recogidos en la fuerza regular, camisa inerte,
portal y despedida.                                                         
Dedicarte dos o tres instantes
y quedarme mi vida para mí.
Regalarte tu vida para ti.
Contar con las estancias, desmoronando lo predecible.
Allí donde tus órdenes son deseos.

Esta noche no

Esta noche no.
Esta noche tú no, aquí no.
Pandora no es consciente
de su caja frágil repleta de noes.
Lo que se encuentra es estático al abrir
los vientos de puerta cerrada.
Está diciendo a gritos su desencanto.
No sabe que estoy más lejos de mí que de él.
Ajena a este cuerpo
al que lo único que debo es evitar polvos cordiales,
lo único que debo es romper la reverencia
de lo que toca porque es aquí,
donde está la cama, el cuerpo desnudo, la mano extendida.
Consulto el malestar, tendido en la cuerda
que seca la saliva de los besos,
la queja impaciente en los pasillos públicos.
Despides mi sonrisa con tu sonrisa
y muerdes los dientes
donde otros que no veo pueden verte.

jueves, 5 de mayo de 2011

...

En las tapas de los libros
voy a decirte que...
voy a decirte que se me rompen los botes de conserva
un golpe y abrir y callar.
Como esas mujeres con escolta,
cara morada a sol y canto,
a cal y estómago picado.
No es que no sepan decir,
las frases las terminan otros,
delantal y manos al cuello
escaleras abajo,
rata para comer,
y qué fue de Baby Jane arrastrando tu silla de ruedas,
mandato y sistema educativo.
Una pistola de agua
puede matarte de sed,
el amor puede matarte de hambre,
fundirte en sal y lágrima,
forzarte a perder la última silla del juego.
Sentarnos en el aire como si hubiera banco,
merendar en calles peatonales.
Tres perros ridículos pasean a sus dueños,
cara pintada,
billete verde, mantel y mus.
Las monedas crean desconcierto.
Tú vales un mundo redondo, luna por detrás.
Y si tu mano abarca mis tetas
podremos salvar la proporción áurea del dolor que olvidan.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Lorca tuvo que ser peluquero

Quiero ser bisílabo
Saltar las páginas,
porque andar de puntillas
es lo que me necesita el pie,
y el cuerpo,
las escamas, el dragón, el pez,
el manejo del cuchillo de los malos
que no son los indios de larga cabellera.
Lo monótono del cabalgar en tu desierto.
Invento hombres, oasis de mis nervios,
musas de sexo alargado.
Hago panes de plastilina,
coso negro sobre blanco
para ver bocas cerradas.
Casarnos hoy en zapatillas,
no ser marido de nadie en los espejos,
la cartera abierta,
banco libre,
plátanos y trabalenguas.
La habilidad perfecta de las rosquillas
madre y abuela para todo.
Tienes el poder de cambiar el nombre a las croquetas,
montarte en la moto de erre intensa,
esconder serpientes en la cama que te desnuda.
El poder indefenso de un vestido blanco,
la raya de mofeta
que dibuja en tu espalda el desaliento.
Se me ha olvidado respirar,
bucear sí sé,
esperar si sé.
58 faldas y escondernos.
En este lugar exacto,
mi peluquero se ha quedado calvo,
preparado para cortar puntas de 4 dedos,
despedida de soltera,
excusa perfecta para no encontrarse,
perderse en otro y su deseo.

jueves, 21 de abril de 2011

22 suicidios y sopa de sobre

La autoridad demente de lo rápido.
Abrir latas,
tragar sin masticar.
Estamos perdiendo colmillos.
Comerse entre nosotros
no es asunto de la carne.
Digerimos el alma derrotada
de los que van despacio,
el alma derrotada
en un trono aislado.
Estamos mirando cuadros
para decir que hemos estado,
haciendo fotos
para decir que hemos mirado.
La vista en el agujero,
el paisaje desde un balcón a medianoche.
Veintidós mujeres
sincronizan relojes y espíritu,
saltan
a la de tres.
Una vuela,
doce caen,
el resto son tocadas ordenadamente.
Pigmentos de alas frágiles
pintarán casas grises sin ventilar,
empañarán cristales inertes.
Un hombre, en un piso bajo,
mira el mundo pasar en las redes de contactos.
Fuera del teclado,
las bocinas gritan.

sábado, 16 de abril de 2011

Calendario de bomberos

La cena, despertar, preparar, y la cena.
Hoy, después, y la cena.
No preguntes más por el pasado de las moscas,
la urgencia contenida en cinco calendarios.
Mi miércoles lleva el acento,
tardes de cine barato,
ilusión entre las piernas.
Recuérdame escribir en la lista de la compra
que quiero gomas de bolígrafo,
borrar los desencuentros,
las huellas de tus pies al caminarme.
Recuérdame partir sin llorar las cebollas,
plegar los dedos,
acercarlos al cuchillo del miedo a otra vez.
Puedo decir gafas, llámame, bastón y pelo.
Puedo decir que no puedo,
y diré sólo palabras.
Puedo pensar: difícil, silencio, luego,
y seguir sonriendo en mi dureza de piel de caracola.
Sueno como el mar para distraer tormentas creciéndome en los dedos,
huelo como las flores y plantas
que dejo sin regar en la escalera.
Abro las puertas y  te caes.
Mi corazón es una fosa común de huesos y cabos sueltos,
sin religión ni santuario.
Salvar la piel, es la propuesta,
el pulso de la espera,
coronar las noches, lo que pudo ser,  y velatorio.
Convocadas aquí todas las vecinas,
inquilinas que comparten tus horas libres.
Clavadas las peinetas,
los pañuelos llorarán.
Al otro lado, colgarán llamadas.
En un piso cuarto
una de ellas ha escrito una línea
que contiene la llave de las esposas,
la tapa con la manga,
 y duerme encima.

martes, 12 de abril de 2011

Sé costruir

Sólo veo a quien quiero ver.
No voy a llamarte,
darte una ventana a mi quehacer insuficiente.
El eco vuelve a ti,
a los que escupen y abren paraguas de palos rotos
mojados en su grave saliva de manzana.
Lo que tú pides es lo que te falta.
Tu desprecio la tapadera de tu deseo.
Puedo morir hoy
sentada, levantada.
Ya lo he hecho todo, créeme.
Sé construir.
Puedo poner cien,
y uno, y dos, y diez
piedras de número ordinal impronunciable,
hacer casas, hijos, casas,
cifras, porcentajes,
ver caer las torres de los hombres que no crecen.
Ya lo he hecho todo.
Acorto el eco,
desheredada.
Cuento tres,
cruzo este semáforo
o me quedo a contar cebras.
Medir el paso debería estar prohibido,
la enfermedad y su estricta medicina,
la soledad y su estricta medicina.
Estanterías escaparate,
libros de poemas de un sólo hombre que me ha gritado,
manos abiertas, puños, plaza y bosque.
Las noches se despiertan
repletos los cuadernos.
Es urgente aprender a surgir cuando nos tachan,
a ser voz y palabra cuando nos tachan,
a leernos traslúcidos
en el reverso de las hojas,
revoluciones enteras
revolviendo cajones de calcetines,
No negociar con los despertadores,
secuestradores infalibles de mi tiempo,
el tuyo, el suyo, el de la luz y el gallo,
perfume y cresta,
conquista y resultado.
La ratonera del ánimo precedible,
rutina de lata de sardinas
pobladora de ciudades y mentes fáciles
sin oído para otra música.
Sé construir y vivo dentro,
con goteras, grietas y rejillas abiertas.
Quiero ser lo que digo hacer
sin procesión de palmaditas en la espalda.
Tengo pegadas las legañas más espesas
y no voy a quitármelas
porque son la roca de los sueños.
Sé construir,
puedo morirme hoy.
He terminado.

jueves, 7 de abril de 2011

La longitud

La mujer elástica de querer inalcanzable
ha estirado tanto los huesos
que es ahora un cartílago gigante.
De eso son los dientes.
Enormes fábricas humeantes
haciendo tiburones en series numeradas
para contentar a los accionistas, coleccionistas, equilibristas
que sostienen la bola tierra
con un dedo de moneda de veinticinco.
Y la giran como Chaplin.
Nadie ríe.
No hay película.
No hay dinero para pagar a los actores.
Enormes calculadoras humeantes
haciendo operaciones en series numeradas
para contentar a los empresarios, dromedarios de una o dos jorobas.
Que me enseñen a saber la diferencia
entre camellos de casa para dos
de exceso de alimento, agua, sed, y alimento.
Que me enseñen a entender
la proporción del reparto de gusanitos en un juego de niños:
"dos para ti, uno para mí",
quién manda en esto
si no son los de la papeleta,
dónde está sentado
para ir a levantarlo, sacudirlo, devastarlo
en su propio terremoto.
Y que no es Dios, no os confundáis,
es uno de nosotros.

miércoles, 6 de abril de 2011

Que se enamore de mí un poeta, y que no tenga sifilis

Que se enamore de mí un poeta
me escriba sonetos,
me enseñe qué es un soneto
en combinar letras trabalenguas.
Que se enamore de mí un poeta
deslice entre otras manos, notas
preguntando mi nombre,
seguridad social y pasaporte.
Que se enamore de mí un poeta
me invite a cenar palomitas
de cine y mano entre las piernas.
Discutamos de ser o no ser poesía escenica,
que todo en él, en mí sea poesía.
Que no me dé sermones el tal poeta,
me regale un pañuelo pirata o una camiseta
como la suya de marcar cuadrados
de amor, gimnasio y chocolate.
Que se enamore de mí  un poeta
y escriba versos de "yo te odio" a otras mujeres
y a mí de "tú te quedas".
Que se enamore de mí un poeta.
¡Que le he tocado!, ¡que le he tocado!
gritaré por dentro
cuando le pidan salir 500 otras.
Que se enamore de mí un poeta
y cambie las palabras que no le sirven,
porque tú y yo "sí somos algo" [gesto].
Que se enamore de mí una poeta
de esas que dan saltos
y me cante lo que no dice.
Que se enamore de mí un poeta
de esos espectáculo
y se desnude aquí ahora.
Que se enamore de mí un poeta.
Prometo quitarme todas las faldas
de tus cuadros
que no te queden palabras
ni claves.
Que se enamore de mí un poeta,
desconocido, 
que estos mejor de amigos

A los poetas de Diablos Azules.

viernes, 1 de abril de 2011

Esto es un chino (gesto de guiñar ojos con las manos)

Les llamaban chinos porque no les entendían.
Les llamaban chinos porque les parecían todos iguales.
Chinos porque tenían tiendas,
contaban cuentos, mentiras,
y llevaban pantalones,
chinos.
Los hacían allí, como todo.
Pero esta vez eran japoneses.